Málaga es una ciudad abierta y luminosa, pero a veces, paradójicamente, puede resultar difícil conectar de verdad con la gente. Ya sea porque eres nuevo en la ciudad, porque tus amigos de siempre tienen pareja o hijos, o simplemente porque te apetece cambiar de aires, la pregunta siempre es la misma: ¿Dónde va la gente para socializar sin pretensiones?
Existen los típicos intercambios de idiomas o grupos de senderismo, que están muy bien, pero a menudo se quedan en conversaciones superficiales. Si lo que buscas es una conexión real, risas compartidas y un grupo que se convierta en "familia", hay una actividad que supera a todas las demás.
Puede que nunca te lo hayas planteado porque piensas "yo no sé bailar" o "me da vergüenza". Pero la realidad es que las clases de Salsa y Bachata son la herramienta de sociabilización más potente que existe en Málaga. ¿Por qué?
En nuestra escuela, el objetivo no es que salgas bailando como un profesional (que también), sino que encuentres tu lugar. Tenemos grupos de todas las edades y niveles.
Mucha gente llega sola el primer día, nerviosa, y a las dos semanas ya tiene un grupo de WhatsApp activo con planes para el fin de semana. La salsa une lo que la rutina separa.
“Llegué a Málaga por trabajo sin conocer a nadie. Hoy mis mejores amigos son los de la clase de salsa de los martes.”
Deiby Tum Tum
“Aquí nadie es extraño. Desde el minuto uno eres parte de la familia salsera.”